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miércoles, 10 de octubre de 2012

La vida en el extranjero


Mi experiencia de intercambio académico valió muchísimo la pena. No sólo por el hecho de experimentar  la independencia y el estilo de vida que se respira en Europa. También por el hecho de conocer a personas de todos los rincones del mundo y poder recibir un pedazo de su cultura, su opinión y sobretodo de su amistad. Ahora puedo presumir de tener amigos en todos los continentes.

En mi intercambio reflexionaba mucho sobre México. Tanto en sus virtudes como en sus deficiencias. Pude contrastar y comparar mi país primeramente con Francia, donde realicé mi intercambio; pero también con todos los países que tuve la oportunidad de visitar y conocer. Me di cuenta del país tan maravilloso que tengo y la fortuna cultural que tenemos en cada esquina y que tantas veces no apreciamos.
 
En la Universidad de Estrasburgo también tuve la oportunidad de aprender un nuevo idioma: el francés. Creo que logré abrir una nueva puerta y conducto de comunicación. Esta herramienta es una inversión para toda la vida tanto en el ámbito profesional como personal. Las materias que cursé me gustaron mucho, en especial las de Recursos Humanos. El hecho de haber cursado todas mis materias en inglés me ayudo a reforzarlo y también aunado que es el idioma que se habla entre todos los estudiantes extranjeros. Me tocaron excelentes profesores procedentes de países de la Unión Europea y fueron sumamente interesantes todas sus aportaciones y opinión acerca de la actualidad y crisis económica que se vive en toda Europa Occidental.

Me atrevo a decir que el haber realizado este intercambio ha sido una de las mejores decisiones en mi vida. El destino es lo que menos importa siempre y cuando tengas una actitud de aprender y conocer nuevas personas y lugares que ni te imaginabas.

Andrés Barbará
Carrera: Administración y Recursos Humanos

miércoles, 2 de mayo de 2012

¿Qué es ser economista?


Ser economista, más que un título, es una forma de vivir; es poder ver más allá de las elecciones propias, en pensar en el futuro a partir de las acciones que realizamos hoy y en poder tomar decisiones al respecto empleando la información disponible; porque a final de cuentas, las decisiones propias nos hicieron converger en lo que somos hoy y nos llevarán a lo que seremos mañana.

En la vida hay dos grandes elecciones: la persona con la que compartiremos el resto de nuestra vida y la carrera que quisieramos estudiar; porque estas dos decisiones y en especial la segunda determinará fuertemente nuestra vida en el futuro. Por lo tanto, elegir correctamente la carrera que se cursará es determinante para poder lograr el éxito cuando ya estemos ejerciendo nuestra vida profesional.

El gran valor que tienen los economistas frente a la sociedad es la impresionante cantidad de información que deben manejar para estudiar, entender, modelar y pronosticar los fenómenos relacionados con la sociedad y con los sectores productivos, de tal modo que puedan encontrar relaciones entre dichos agentes económicos y llegar a soluciones cuyo beneficio sea el mayor posible.

Un economista reúne lo mejor de las diversas áreas de estudio; como la capacidad analítica y de inferencia de las matemáticas y el cálculo; la preparación para innovar en los negocios y en las finanzas; la habilidad para tomar decisiones con fundamento de la administración y amplio conocimiento de la situación económica mundial y de nuestro país. Por eso es que podemos observar la presencia de economistas en la política, en los hospitales, en los negocios, en los bancos, en las instituciones financieras, en los centros de investigación y docencia, en el entorno internacional, en los periódicos,  en las revistas y hasta en los noticieros.

El economista es simplemente un conocedor de la realidad, tanto económica como social, tanto nacional como internacional; pero el conocimiento teórico lo sabe aplicar a la realidad recurriendo al apoyo brindado por la econometría, la estadística, la informática y otras herramientas de análisis, trabajando con registros de información económica e interpretándolos.

Es importante mencionar que la economía es una de las ciencias sociales más antiguas en la historia de la humanidad, siendo el propio Aristóteles y Jenofonte precursores de la economía, dando lugar, hoy en día, a una ciencia fuerte, desarrollada y con la capacidad de crecer y adaptarse enormemente a las condiciones modernas de mercado. Esto es un claro ejemplo de la gran capacidad de dinamismo que la economía y el economista presentan para enfrentar los retos de desarrollo y crecimiento.

La economía, además, es una ciencia acreedora a premio Nobel (Oficialmente Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel) lo cual a nivel de importancia internacional se encuentra a la par con la física, la química, la medicina, la literatura y la paz; motivo importante por el cual sólo los mejores economistas son galardonados por su contribución a la humanidad en búsqueda del objetivo principal del economista: maximizar el beneficio a partir de medios escasos y fines multiples.

En conclusión, todo lo que nos rodea es economía: nuestra vida diria, las acciones y decisiones que tomamos, el presupuesto de nuestro país y de los países del mundo, así como los gastos que los mismos realizan, la política, la salud, el desarrollo y crecimiento de las empresas y hasta el presupuesto personal. Por todo esto y muchos motivos más, el economista es un profesionista único.

Javier Iván Rojas Trejo
Licenciatura en Economía
6to Semestre

jueves, 29 de marzo de 2012

Compartiendo Experiencias


Hoy iba caminando hacia Jardín Central para verme con unos amigos. En el estacionamiento, me encontré con una gran profesora; mientras seguíamos caminando, nos poníamos al tanto de todo. Platicábamos de proyectos nuevos en mente, de los próximos exámenes, la familia, los amigos, etc. Al momento de subir las escaleras nos dimos cuenta que íbamos para direcciones distintas, así es que como de costumbre, terminó la charla con un muy buen consejo y un: “¡Qué tengas un excelente día!”.
Seguí mi camino y me detuve a ver la pantalla de avisos un momento para checar el calendario de eventos del mes, anoté la fecha de un congreso de Responsabilidad Social en Marketing y Publicidad que me interesó bastante.
Continué, dejándome llevar por el ya conocido aroma a café del Italian Coffee, un lugar que sin duda había sido testigo de tantas buenas pláticas; algunas alegres, otras no tanto, unas retadoras, otras simplemente llenas de humor y simpleza, pláticas que definitivamente han marcado cada momento de mi vida universitaria.
Ahí estaban compañeros de la Sociedad de Alumnos, llenos de emoción e ideas innovadoras, planeando nuevos eventos y estrategias para el desarrollo de toda la comunidad UP. Me distraje un momento por el ruido y la felicidad contagiada por nuestra selección de basquetbolistas: ¡Las panteras UP habían obtenido una vez más otro campeonato nacional!
Más adelante pasé por la caseta de vigilancia donde el Sr. Miguel le comentaba a la enfermera los nuevos planes de prevención en conjunto con las brigadas (B-UP) para aumentar la seguridad en el campus. Se veía muy emocionado y concentrado en cada palabra que decía.
Pasando la estatua de San José María de Escrivá llegué al arco que da a jardín central, sin duda alguna era uno de mis lugares favoritos de la UP; y vaya que existen una gran variedad de sitios en el campus, conocidos y por conocer.
Éste es uno de los encantos de mi Alma Mater, cada lugar aquí tiene una gran estructura respaldada por una gran historia sobre los cuales cada alumno escribe un capítulo nuevo dando alma y espíritu propio a esta memorable Institución.
Un grito diciendo mi nombre y un movimiento de manos al otro lado de Jardín Central interrumpieron mis pensamientos, era mi amigo quien trataba de decirme algo. Seguí hasta llegar donde se encontraba, lo saludé con un fuerte abrazo, inmediatamente señaló hacia donde estaban todos mis otros amigos y compañeros de carrera. Apresuramos el paso para llegar donde ellos.
Estando ahí, un señor desconocido con una cámara en la mano me dijo amablemente lo siguiente: “Señorita, ¿podría tomar su toga y birrete para la fotografía?”. Me tomó un momento asimilar aquellas simples pero impactantes palabras.
¿El momento había llegado? ¿Realmente era el final de una etapa? Inmediatamente surgieron esas dos incógnitas en mi cabeza, regresé unos minutos atrás visualizando mi recorrido, y fue ahí donde comprendí que no existe mejor analogía de mi experiencia en la Universidad que justo ese recorrido: cada profesor, amigo, compañero, lugar, conocimiento durante la universidad ha sido fundamental en mi vida.
Muchos dicen que es el fin de un ciclo, pero yo pienso que no hay fin en esta etapa, porque lo que soy y seré, es consecuencia de cada paso dado, cada experiencia aprendida, cada acción con pasión. Simplemente son aprendizajes que se quedan en cada uno y que a lo largo de nuestro desarrollo profesional y personal estarán ahí, presentes.
Tal vez aún no me entiendas totalmente lo que quiero transmitirte; pero te propongo algo: da el paso, anímate a experimentar esta nueva aventura. No te imaginas la importancia de la decisión que estás a punto de tomar. Así que, ve por tu pasión, toma el reto y nos vemos dentro de unos 4 o 5 años, quien dice que no seré yo quien lea tu nota la siguiente vez.


Karen Azuara Aguirre
8° Semestre
Administración y Mercadotecnia